Recorriendo tierras castellanas : bosques, praderías y valles de El Cerrato

Hola a tod@s :

Dentro del capítulo de los recorridos que últimamente estoy haciendo por tierras castellanas haré un apunte especial a una comarca que poco a poco voy conociendo y que me está sorprendiendo muy gratamente : el Cerrato palentino

El Cerrato es una comarca castellana cuyo espacio se sitúa entre las provincias de Palencia, Burgos y Valladolid. De suelos donde predominan las arcillas, margas y areniscas resultado de los sedimentos calcáreos que durante millones de años depositó el mar que cubría esta zona sumados a la erosión producida en el tiempo por diversos cauces de agua de varios ríos y arroyos que la cruzan en la comarca se perfila un entono de pequeños cerros y ondulaciones de no mucha altura, así como una serie de valles donde se asientan las poblaciones dando un uso agropecuario a estos suelos.

Lugar del todo recomendable para los observadores y estudiosos de la Naturaleza donde los amantes de la Ornitología, Botánica y Entomología entre otras ramas se encontrarán encantados al menos en la temporada de primavera, estación en la que me estoy moviendo por esta zona.

Uno de los varios recorridos que se pueden hacer por esta comarca discurre entre las poblaciones de Antigüedad y Baltanás de unos 19 km. de recorrido de baja dificultad. Se recorren espacios llanos de cultivo de secano, terrenos de barbecho, páramos característicos de esta comarca y espacios arbolados en las partes más altas de estos cerros (a los que el hombre no ha considerado de interés para el cultivo lo que les ha salvado del hacha) poblados principalmente por los últimos vestigios de Quejigo o Roble Carrasqueño (Quercus faginea), antaño el más abundantes de las especies arbóreas de esta zona antes de su progresiva desaparición por parte de la mano del hombre, y Encina (Quercus ilex) aunque también podremos encontrar en nuestro camino alguna Sabina (Juniperus thurifera) y algún otro representante de esta familia de los juníperos.

Dos veces he hecho parte de la ruta, una con la familia y otra con mis queridos amigos Juanmi y Tere (OjoLince y Sra,), partiendo desde el pueblo de Antigüedad hasta la zona de recreo de Los Serranos donde después de recorrer unos 6 km. aproximadamente encontraremos una fuente de fresca agua de manantial impagable en los días de calor ... hablo por experiencia.

Se parte desde el pueblo de Antigüedad haciendo una pequeña subida donde campos de cultivos jalonados de Espino Albar (Crataegus monogyna), matas de Escaramujo o Rosal Silvestre (Rosa canina) donde el Ruiseñor Común (Luscinia megarhynchos), la Curruca Zarcera (Sylvia communis) y la Tarabilla Común (Saxicola torquatus) reclaman ... los dos primeros no se dejan ver apenas, la última es más valiente.



El pueblo de Antigüedad desde lo alto del lugar que denominan La Atalaya



Una vez superada la cuesta páramos cultivados de trigo y cebada o en barbecho salpicados de multitud de especies de flora. No entiendo mucho de flores, la verdad, pero la Aulaga, Amapola, Tomillo, Collejón, Lino Blanco, Cardos, Milenrama, Lechetrezna, Cabezuela y muchas especies más cuyo nombre desconozco crecen dando un colorido maravilloso al entorno. Alguna que otra encina dispersa se deja ver también.



Paisaje característico de los inicios del recorrido



Mi mujer y mis hijos también disfrutan de la caminata



Los páramos están llenos de acumulaciones y semi derruidos muretes de piedra. Bien podrían tratarse de antiguos chozos que servían a los pastores de antaño de refugio cuando se encontraban en el campo con sus rebaños  y muros cercanos a éstos para guardar el ganado de noche mientras descansaban. Los chozos son construcciones de piedras amontonadas generalmente sin argamasa alguna, de superficie redonda y cuyas paredes se iban estrechando a partir de una altura de un metro hasta finalizar el techo en una bóveda o cúpula donde quedaba un agujero llamado humero cuya función, tal y como indica su nombre, era que el humo de los fuegos que se hacían en su interior tuviese una vía de escape. La entrada es de escasa altura y mira habitualmente al este-sureste; el suelo interior se tapizaba de paja sobre la cual el pastor echaba su manta ... tiempos duros y de pocas comodidades.



Imagen de un chozo



Antiguos muretes de piedra, hoy abandonados, utilizados por los pastores de antaño
para guardar el ganado en cerrados muy vinculados a los chozos



Se están pronunciando algunas personas y asociaciones para que estos chozos sean declarados patrimonio de interés cultural, cosa que apoyo al 100% ya que son unos vestigios a mi parecer muy importantes de la historia de esta comarca y por ende del país.

Pues bien, entre estas piedras así como en los campos que las albergan los Alaúdidos, entre otras especies, han encontrado un lugar ideal para anidar.





La Cogujada Común (Galerida cristata), una de las especies observadas. 
En una ocasión, a lo lejos, también distinguí a la Cogujada Montesina (Galerida theklae)
 a la que pude reconocer más por el reclamo que emitía que por el aspecto






La Collalba Gris (Oenanthe oennathe), otra especie bastante abundante en este espacio. 
Muy activas todas las que vimos llevando aportes a los nidos o intentando alejarnos de éllos






En dos ocasiones observamos al Bisbista Campestre (Anthus campestris)




La Calandria (Melanocorypha calandra) es el alaúdido que más ilusión me hizo encontrar.




La Alondra Común (Alauda arvensis) era sin duda el alaúdido más abundante
en la zona. Decenas de ellos llenaban el cielo de reclamos 




Algunos Buitres Leonados (Gyps fulvus) nos sobrevuelan majestuosos. Observamos otras rapaces por la zona como Cernícalo Vulgar (Falco tinnunculus), Aguilucho Cenizo (Circus pygargus), Milano Negro (Milvus migrans), Aguila Calzada (Hieraetus pennatus) y Aguila Culebrera (Circaetus gallicus)

Encontramos rastros y huellas de algunos grandes mamíferos que habitan el lugar, como Corzo (Capreolus capreolus) y sobre todo Zorro (Vulpes vulpes).

  


Buitre Leonado





Alguna Perdiz Común (Alectoris rufa) cruza frente a nosotros desconfiada




Mi mujer y mi hijo observando un Junípero a la orilla del camino




Por todo el camino se encuentran multitud de insectos y mariposas que harían las delicias de cualquier entomólogo.




Grupos de mariposas del orden de las Lycanidae se agrupan en las pocas zonas con humedad. 
Posiblemente los de la foto sean individuos de Polyommatus icarus  




Mariposa de la familia de las Nymphalidae, en concreto una Euphydyas sp.




Mariposa de la familia de la Pieridae. Blanquiverdosa Meridional (Euchloe crameni)




Oruga de Malacosoma castrensis, mariposa nocturna que habita en praderías y zonas arbustivas




Hembra de Aceitera (Berberomeloe majalis). Cuidado con su manipulación con las manos desnudas
ya que al verse amenazada o cogida segrega una sustancia aceitosa llamada cantaridina que puede
producir erupciones en la piel. Muy tóxica dicha sustancia si es ingerida




Precioso ejemplar de Libellodies baeticus. No es mariposa ... tampoco libélula, pertenece al orden 
de los Neurópteros




Coleóptero del género Cetoniinae sp.






Libélulas del género Symphetrum sp en pleno proceso de cópula.




Recorridos los primeros tres kilómetros aproximadamente entre páramos y prados de cultivo aparecen las primeras formaciones boscosas de Encina y Quejigo. El tamaño de estos últimos no es muy grande, lo que me hace pensar que se trata posiblemente de una masa forestal en formación en un terreno que antaño fuese ya bosque y que se talara en pos de un aprovechamiento agrícola.




Primeros árboles en el camino




Me sorprendió ver volando entre los árboles a un par de Rabilargos (Cyanopica cyanus), este peculiar córvido con una distribución mundial de lo más curioso : la Península Ibérica y el extremo orientaal de Asia. Es la zona más septentrional en la que me encuentro a esta especie después de haberlos observado en los pinares de Laguna de Duero (Valladolid) el año pasado.


Al final del trayecto llegamos al área de recreo de Los Serranos, situada en la ladera de un cerro y desde la que se domina un valle que no deja de tener su encanto. He echado de menos encontrar a la Collalba Rubia, que al parecer es visitante estival de esta zona. Lo intentaré en una próxima excursión.





Entorno del área de recreo



Solitaria Sabina (Juniperus thurifera)






Nuestros niños disfrutan  del agua y la sombra al final del trayecto
(Fotografías de OjoLince y Sra.)




La ruta continúa hasta Baltanás .... quedarían unos 11 km. aproximadamente. Si queréis saber más acerca de este trayecto podéis pinchar AQUI. Recomendable del todo ... merece la pena.

Un saludo y gracias por seguir mi blog.



Comentarios

  1. Cómo me ha gustado este reportaje. ¡El Cerrato es mi tierra! La verdad es que las cercanías de Antigüedad son de lo más interesantes, sobre todo por estar atravesadas por la Cañada Real Burgalesa que le da una biodiversidad fantástica.
    Se me hace raro que no menciones la colonia de gorriones morunos que hay en Antigüedad. Los rabilargos, lo más al norte que los he visto en el Cerrato, ha sido en Villajimena, unos 12 km al nordeste de Palencia, en el límite con la comarca de Tierra de Campos.

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    1. Me alegro mucho de que te haya gustado la entrada Dani. La verdad es que es una zona que estoy empezando a conocer y no tenía ni idea de la colonia de gorrión moruno en Antigüedad.
      La comarca me encanta y tengo más o menos un año por delante para disfrutar de élla. Un saludo

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  2. A mi también me ha gustado la entrada y la forma de ver una comarca completamente distinta a la tuya. Buen reportaje, una pena no haber podido acompañaros. Un saludo

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