Viaje a Girona/Gerona : La invasora

Una tarde, cuando el sol amainaba, mi familia y yo aprovechamos para dar una vuelta por el Paseo Marítimo de Rosas. Es un recorrido en el que la palmera datilera destaca como casi única represantación de especie arborea.

En estas nos encontrábamos cuando en una de las palmeras oímos unos "graznidos" totalmente desconocido para nosotros que nos llamaron la atención. Miramos cual podría ser el origen y comprobamos que estos reclamos partían de un grupo de unas seis Cotorras Argentinas o Cotorras Monje (Myiopsitta monachus) que entre las palmas se disputaban un lugar dónde posarse.






Cotorras Argentinas o Cotorras Monje 


La presencia en nuestro país de este pequeño loro sudamericano (de un tamaño de unos 30 cm.) en estado silvestre es el resultado de la solución que determinadas personas que adquirieron esta especie como mascota exótica, dado que su precio era más barato que otras especies de loros, adoptaron ante el ruidoso y en ocasiones violento comportamiento (defienden a picotazos su espacio territorial incluso contra sus propios dueños) sumando que esta especie no es muy pródiga en la imitación de palabras (otra cosa que sus dueños buscaban) : la suelta de individuos.

La falta de depredadores naturales ha hecho que esta especie prolifere hasta convertirse en algunos casos, como por ejemplo en Barcelona, en un auténtico problema : su "modus operandi" en la fabricación de nidos comunales que pueden llegar a pesar más de 150 kgs. producen graves daños en el arbolado donde se asientan así como en la vegetación de los alrededores que usan para la fabricación de los mismos a lo que se suma los daños que ocasionan en huertas y plantaciones debidos a su voracidad.

Los ejemplares que estuve observando en el paseo daban buena cuenta de los brotes de dátil que había en las palmeras pero en mis desplazamientos por las localidades de alrededor de Rosas también ví algunos individuos de esta especie posados en tendidos electrícos que discurrián cercanos a campos de girasol y trigo y aquí, posiblemente, la cosa sea un poco más peliaguda. 
  


Alimentándose en las palmeras 


Parece ser que ha desplazado a especies autóctonas como el Mirlo Común y la Urraca, así como a la Paloma Doméstica con la que disputan la comida en los espacios urbanos dado que a su dieta granívora y frugal por excelencia han añadido el pan e incluso los piñones de las piñas y las bolas de los cipreses.

Fuera aparte de todo lo expuesto la verdad es que su presencia alegraba mucho a los transeuntes que estábamos paseando, pero la verdad es que es una llamada para la prohibición de la venta de especies exóticas en nuestro país en tiendas de animales o su introducción para otros menesteres diferentes a su status de mascota, como por ejemplo aprovechamientos de sus pieles y carne, dado que este solamente un ejemplo de lo que está aconteciendo,




Gracias por seguir mi blog

Comentarios

Entradas populares de este blog

Buitres y "lobos" en Campoo

Donde ver aves en la Bahía de Santander

Marismas de Santoña en un invierno "cálido"